Comida de viajero

Yo creo que la comida es uno de los principales miedos de los que todavía no se animan a viajar, y también creo firmemente que liberarnos del prejuicio de lo que nos puede gustar, y lo que no, puede hacernos conocer una cultura nueva de una forma maravillosa. Comida de viajero.

Es común que la gente no coma absolutamente todo…

…(yo personalmente tengo un problema con el queso) y me he cruzado con viajeros que no quieren comer arroz, otros a los que no les gusta comer pasta, incluso gente que no comía ni frutas ni verduras… qué coraje mochilear así, a menos que les guste (y puedan darse el lujo de…) comer en restaurantes todos los días y elegir su comida.

Pescado frito - Tinta y Mapa
Pescado frito con frijol y (obviamente) arroz blanco. Lima (Perú)

Hay personas con culturas gastronómicas variadas, a  veces por cuestión de gustos, otras veces por ñañas (si, ñañas, como «el tomate en salsa no me gusta, pero si está en cubitos si, las rodajas de tomate no me gustan, pero la pizza napolitana con la rodaja de tomate arriba me encanta»… los hay… muchos), a veces por cuestiones de principios como los vegetarianos (o veganos), otras por religión.
No me parece que sea indispensable para viajar, ni digo que «si no sos así no podés viajar», pero mi experiencia me dice que, para que la hora de la comida no sea un problema, hay que estar abierto a probar la mayor cantidad de comidas posibles. Y no hablo de cosas nuevas, me refiero a las cosas comunes también.

llevar comida encima

En mi viaje por Latinoamérica la marmita y el anafe eran dos de mis artículos preciados en la mochila, y entre la comida más fácil de llevar y de hacer estaba toda aquella que se preparara con lo que podía llevar en la mochila por días sin complicaciones: Arroz, ajo, harina, aceite, sal, sopas, cubos de caldo.

Marmita y carpa - Tinta y Mapa
La famosa marmita con el anafe en acción.

A veces en algunos lugares se podían sumar más cosas al menú ya sea comprándolas, por algún regalo, e incluso pescando y recolectando.
Si, Cazador recolector como un originario, en algunos pueblos costeros me propuse por necesidad comer cada tanto cosas que pescara y todo terminó con excelentes resultados.

 

Y en cuanto a la recolección, en muchos lugares de Latinoamérica la comida se encuentra en todos lados: Árboles de palta/aguacate, mango, coco, y demás frutas. No es que siempre haya estado en situación de calle y comía eso por que es lo único que tenía, simplemente iba en la idea de aprovechar recursos disponibles para que la comida represente un gasto menor.

pescado frito y sopa de jaiba con camarones - Tinta y Mapa
Pescado frito acompañado de sopa de jaiba y camarones en Monterrico (Guatemala)

«Los mochileros comen pasta y arroz todos los días», si y no. Sí he comido arroz con ajo por casi 10 días seguidos (en uno de esos días tenía una cebolla, no era el infierno mismo), pero en otros momentos existió la posibilidad de variar el menú, ya que las ofertas son múltiples en distintos países y a veces, incluso, dentro de un mismo país pero en distintas zonas.
En época de vacas gordas, me daba el lujo de disfrutar del arte culinario como a mi me gusta y preparaba platos más elaborados. Sobre todo si estaba alojándome en una casa en donde podía usar tranquilamente la cocina. Mientras estaba en ruta en ocasiones compraba comida en pequeños puestos o tiendas, pero iba alternando con comidas «de mochila» para equilibrar el gasto y mantener mi economía personal.

Pero, volviendo a que hay que estar abierto a probar la mayor cantidad de comidas posibles…

la predisposición a sorprenderse sin prejuicios de la comida te puede llevar a conocer platillos exquisitos, quizá a aprender a hacerlos e incluso a decir «hey! no era tan fea la papaya!» o «La verdad, para ser un bicho no está mal».

Borrachito - Tinta y Mapa
«Borrachito» Un dulce típico en Isla de Cozumel (México). Está hecho a base de ron, leche y azúcar. Un manjar.

En hostales y hoteles suelen ofrecer, junto con el «desayuno americano», comidas o ingredientes propios del país en el que estamos, pero la verdadera comida está afuera, en la calle, con la gente que vive y come todos los días allí. ¿O el guiso de cualquier restaurante es mejor de el de tu madre? (…Que el de mi madre SEGURO que no)

 

Guisos de cordero hechos en tajine. El de la izquierda era de un Hostal en Salé (Marruecos) y el de la derecha lo hacían en una calle en Bab El Had, en la medina de Rabat (Capital de marruecos). El que preparaban en la calle lo servían dentro de un pan para llevar y es lo más rico que probé en el país (Y salía un cuarto del valor de la otra).

Comer = Conocer

La comida es una gran parte de la cultura de un país y aprender a comer sus platos, a descubrir su sabor, es una excelente forma de conocer un lugar. La cultura de las comidas tradicionales se está perdiendo lentamente en muchos puntos de latinoamérica y en buena medida es a causa de ese turista que no viaja a conocer sino muchas veces a comer lo que les gusta comer en su propio país pero con otro background. Apoyar y respetar las costumbres de los sitios que visitamos es, creo yo, uno de los principales deberes de un viajero.

Bolon de verde - Tinta y Mapa
«Desayuno de campeones». Inicias el día comiendo bolón de verde con huevo frito en Ecuador y ya no comes hasta la cena!

Es una difícil pero acertada decisión la de andar con la predisposición a comer lo que el lugar nos ofrezca, la comida local, y yo personalmente lo recomiendo. Un día se van a encontrar haciendo el arroz al ajo «bien sueltico» que aprendieron en Colombia, buscando plátano verde en el súper para hacer unos ricos patacones como los de Ecuador, van a arrepentirse de no haber aprendido a hacer Indio Viejo Nicaragüense o las tortillas de maíz para los taquitos. O mejor aún, van a encontrarse pensando «no está tan mal desayunar un sancochado de pescado«. (Ese ya es un nivel superior)
Sea por que no tengo problemas con la comida o porque con el tiempo aprendí que, cuando menos lo esperás probás algo que te da vuelta la cabeza, me encanta conocer los sabores de los lugares a los que llego. Y, como buen Argentino que aprendió a cocinar con la abuela, yo también he repartido empanadas criollas por el camino y diciendo «Estas son las empanadas Argentinas!«. Y con ellas, su receta. No va a ser cosa que alguno se haya «animado» a probarlas, le hayan gustado, y después no sepa cómo hacerlas!

Empanadas - Tinta y Mapa
Empanadas Argentinas en Nicaragua!

La comida en el viaje no es un gran problema si viajamos sin ñañas, así que ya pasó a ser un problema menos si nos disponemos a conocer.


Para que se tienten un poco les dejo un álbum con algunas comidas más que fuí fotografiando por ahí. Bon appetite! Buon Appetito! Shaiat Tyb! Bon profit!

 

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5 Respuestas a “Comida de viajero”

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